Soy escultor taxidermista autodidacta, con más de tres décadas de dedicación a la escultura en bronce y la taxidermia, disciplinas que practico con pasión desde 1991.
Mi amor por los animales y la naturaleza fue el motor que me llevó a elegir este oficio tan singular. En 1998 fundé Taxidermia J.L. Morales, con la idea de ofrecer esculturas en bronce personalizadas y piezas de taxidermia completamente artesanales, sin moldes industriales, consiguiendo así obras únicas en forma, tamaño y movimiento.
La esencia de la buena taxidermia está en capturar la expresividad, el movimiento y la esencia real del animal. Mientras la práctica habitual utiliza moldes estándar de poliuretano que sacrifican las proporciones y la naturalidad en favor de la rapidez, en Taxidermia J.L. Morales esculpo cada pieza desde cero.
Creo mis propios moldes a partir de las medidas exactas de cada piel, respetando al máximo las proporciones, los rasgos únicos, la musculatura, las arrugas y hasta los detalles más sutiles como las venas o la expresión de los ojos. Esta técnica, fruto de años de experiencia y dedicación, permite que cada obra sea verdaderamente irrepetible.